domingo, 20 de noviembre de 2016

Tranquila

Tenés que tenerte paciencia. Mucha más paciencia. A vos y al resto. Primero porque necesitas darte tiempo y espacio para procesar lo que te pasa, y segundo porque tenés que entender que no podes tener todo ya y que el mundo no tiene la misma reacción ni velocidad de procesamiento que vos. Deja de acelerarte y crear películas en tu cabeza. Los fantasmas del pasado que ves son sólo tus creaciones mentales. El miedo que tenes los crea, los alimenta. ¿En qué momento dejaste que la ansiedad te ganara y tiraste al vacío tu estabilidad emocional? Tranquila nena, nada malo ha pasado. Y si pasa, vas a encontrar la manera de solucionarlo. No te adelantes a los problemas, no busques respuestas sin sentido. Recuerda quién sos, lo que vales. Sos inmensa y la gente que te rodea está ahí porque sabe eso, no por otra cosa. Nadie se queda demasiado tiempo donde no quiere estar. Y si te das cuenta que alguien se va es porque no quería estar allí.Y no tiene nada de malo. Tenes que aprender a aceptar las cosas, como tengan que ser. No te heches la culpa. Vales oro. Vales cada uno de tus mambos y mucho más. No te niegues, no pienses que no mereces amor. Mereces muchísimo cariño nena, muchísimo. Y lo recibis constantemente. Aprendé a mirar, a percibir y te vas a dar cuenta que estás rodeada de seres que te aman y que se van a quedar hasta el fin con vos. Vales todo, lo bueno y lo malo. No te niegues, dejate querer. Deja de pensar que es demasiado dificil quererte, que sos inentendible, que no podes. Es todo lo contrario. No tengas miedo a entregarte. Dalo todo que para eso lo tenés. Dalo todo sin importar nada. Dalo porque te hace bien a vos, por vos y par vos.
Pero de nuevo, ni siquiera sabes si se va a ir, si se va a quedar, si vas a seguir sintiendo tanto amor. Relájate. Disfrutá. No te angusties criticándote demasiado. A veces sos demasiado exigente con vos misma. Recordate que has sufrido mucho, que a veces los miedos están ahí para recordarnos también lo fuertes que somos, lo mucho que hemos enfrentado. Tranquila Mica, vas a estar bien. Estás bien. Pensá en todas las cosas que te hacen feliz. Pensá que estás haciendo lo que querés, que estás donde querés estar y con quien querés estar. No olvides tus prioridades. Deja que la pasión crezca, que los sentimientos fluyan, que nada se estanque. Permitite llorar cuando lo sientas pero no te enrosques demasiado con los malos sentimientos. Tu ansiedad te hace hacer cosas que te llevan a aumentar esas inseguridades y empeora tu estado de ánimo. Respirá. Pensá en cosas buenas. Pensá en lo que tenés. Pensá en quién sos. Sabés lo fuerte que sos? Tenes idea de lo que has logrado crecer en estos años? Me parece que ni siquiera tenes dimensión de lo madura que estás ahora. Amar implica riesgos, claro que sí. Muchos. Pero lo valen y vos lo sabes bien. No importa ganar o perder, importa vivir amando. Y tenés que estar orgullosa de haberte animado a intentarlo una vez más. De nuevo, no importa el resultado. Importa lo feliz que sos sintiendo amor. Quedate con eso, guardalo en tu corazón y cuidalo mucho, no todo el mundo tiene la suerte de sentirlo. 

martes, 4 de octubre de 2016

Viví

Son muy pocas las personas que pueden juzgarme con conocimiento de causa. Me sobran los dedos de las manos para contarlas. El resto puede hablar, puede atacar, puede horrorizarse si quiere. Pero ninguno de ellos sabe a ciencia cierta por qué hago lo que hago. Muchísimo menos sabe lo que siento, y más allá de eso no les interesa saberlo tampoco.
Porque para saber hay que estar dispuesto a querer entender y son pocas las personas que de verdad hacen el intento. La mayoría habla por hablar, para comentar algo, para no quedarse callados y parecer excluidos del sistema. 
Me siento orgullosa de decir que sé perfectamente quién soy y lo que valgo. No necesito que nadie me cuente mi historia, soy yo la protagonista y la que toma las decisiones. Soy voluble, inestable, sensible al extremo. Soy fuerte, independiente, autosuficiente. Tengo capacidades que aún hoy desconozco y la particularidad de adaptarme siempre a la situación que se me presente. Tengo un amor inmenso por mis cicatrices, por todas y cada una de ellas. Tengo el corazón lleno de marcas pero aún así me animo a entregarlo a quién le inspire amor. Tengo miedos guardados en lo más profundo de mi alma, pero no me detienen. Tengo fantasmas que cada tanto se asoman y me susurran al oído lo que fui y lo que no quiero volver a ser. Tengo mil razones para estar triste o feliz, depende de cómo lo quieras ver. Tengo una nueva manera de entender el mundo, tengo sueños que ya cumplí y me siento satisfecha. Tengo ansias de proyectos por concretar y un par de planes que quiero ver fracasar. Quiero ver mi vida pasar así, llena de emociones, de altibajos, de espontaneidad. Quiero que el universo me sorprenda, que cambie todas las preguntas cuando crea tener las respuestas. Espero no olvidar nunca que soy sólo una viajera, que lo único que guardo está en mi corazón y en mi alma y que los recuerdos no caben en una maleta. Y sobre todo, no olvidar que soy aprendiz, que todos los días existe algo que descubrir, que no lo sé todo. Quiero frustrarme, renegar innecesariamente, comprender que yo también necesito tenerme paciencia. Comprender que no puedo ni debo ser perfecta, pero que si puedo mejorar y descubrir algo bueno en mí cada día voy por buen camino. Enteder que lo bueno está en uno, en lo que da, no en lo que recibe. Dar amor es lo mejor que tengo, eso lo que entendido recientemente. 
No importa si te quieren o no, si te necesitan o no, si te buscan o no. Cada uno da lo que lleva adentro y yo llevo muchos colores en mi alma. Dejar una pequeña marca en cada persona, robar una sonrisa, poder brindar un consejo certero. Ayudar siempre que se pueda, no restar ni complicar al otro. Vivir el día a día, disfrutar cada momento por más estúpido que suene. Reír cuando tenga ganas, llorar cuando lo sienta. No guardarme absolutamente nada. Porque el momento perfecto no existe, uno lo crea cuando quiere. Querer siempre, animarse siempre. Que total si las cosas salen mal no es el fin del mundo. Que total, uno se arriesgó y dio la mejor, no puede reprocharse nada. No hay nada peor que los reproches y los "hubiera". Liberémonos de las cargas emocionales, de lo que nos impone el resto, de lo que se impone uno. Vivamos haciendo lo que sea que nos guste y disfrutándolo al máximo. Quejáte cuando las cosas te duelan, cuando no salgan, cuando se compliquen. Quejate y saca afuera toda tu frustración. Pero eso sí, no te quedes en el enojo. No cambies el plan, cambia la manera de concretarlo. Intenta, intentalo siempre que la única falla es cuando te das por vencido. Sacate las ganas de lo que quieras, no guardes ni postergues un sentimiento. Viví, sentí que para eso estamos hechos. 

domingo, 2 de octubre de 2016

Vuelves

Vuelves en cada canción, 
en cada rayo de sol, 
en cada sonrisa que me dedican al pasar. 
Vuelves y descubro que nunca te fuiste, 
que siempre estuviste conmigo.
Vuelves y te vas, 
siempre fuiste así, libre
Siempre me gustaste así, 
Sonriente, despreocupado y ocurrente.
Vuelves y te quedas,
en mi corazón y en mi alma
ahí siempre encuentras tu lugar.

domingo, 4 de septiembre de 2016

Felicidad

Llega esta hora y siempre, siempre me pasa lo mismo. Me pongo a meditar, a recordar y se me escapan las lágrimas. Pero esta vez son de verdadera alegría, no hay sentimiento oscuro ni tristeza en mi llanto.
Desee tanto este momento. Tanto, tanto. Todavía no puedo creer que sea cierto. Estuve tantas noches llorando, sintiendo que no habría ni la más mínima posibilidad de volverlo a mirar y poder tener todo esto me llena el alma. Lo miro, lo toco, lo siento. Lo escucho reír, recibo sus mensajes, sus besos, su amor. Soy muy feliz. Feliz de poder vivir hoy todo esto, de saber que no me quedo con las ganas de absolutamente nada. Estoy agradecida con la vida por este retorno. Por saber que dije todo lo que tenía guardado dentro mío y que él sabe todo lo que siento.Que no le puede quedar la menor duda de que es y va a ser el amor de mi vida. Porque nada ni nadie me hizo vivir como él. Nadie me inspiró, me sedujo, me entristeció, me enamoró de esa manera. Sólo él. Verlo hoy, abrazarlo hoy. De verdad que siento que todo lo mejor que podría haber tenido lo tengo. Me podría morir tranquila, lo juro.
Esta vez no quiero desperdiciar el tiempo. No quiero agobiarme ni enredarme en mis miedos. Lo que tenga que pasar va a pasar, no quiero volverme loca tratando de anticiparme o midiendo posibilidades. Al final, nada resulta como lo imaginamos así que no hay por qué espantarse. Que las cosas fluyan. Que esto se desarrolle como deba serlo.
Vivo cada encuentro como si fuera el último. No porque quiera despedirme, sino con la urgencia de saber que lo único que es seguro es el momento que tenemos, Lo que pasa ahí, cada instante. Disfruto de mirarlo a los ojos. Analizo cada parte de su cara, sus gestos, sus movimientos. Intento desconectar el resto de mis sentidos y sólo concentrarme en el calor de su mano entrelazada con la mía. Puedo afirmar que es la conexión más intensa que he sentido jamás. Respiro profundo para que su perfume quede grabado en mi memoria. Lo beso despacio, para que cada segundo sea eterno. Y qué decir de sus abrazos. Para mi son el cielo, y debo haber hecho algo muy bien, porque últimamente vivo ahí.
Este último tiempo me voy a dormir sintiendo que todo está en orden. Que estoy en paz conmigo, con el universo entero. Nada va a poder quitarme esta sensación. Hoy por hoy me acuesto con una sonrisa y creo que lo merezco. 

miércoles, 31 de agosto de 2016

Hoy

Ahora sí, vengo a hablar de lo que dejé pendiente el domingo pasado.
Como dije en el post anterior, me volví a ver con mi ex. Nunca pensé (aunque sí lo desee) que esto llegaría a pasar. Les juro que todavía me cuesta trabajo creer que de verdad está sucediendo. 
Antes que nada, quiero decir una sola cosa: me siento bien. Muy bien. Me he vuelto a sentir viva. No sólo porque de verdad jamás pensé que podría volver a abrazarlo o besarlo, sino porque estoy disfrutando todo esto de una manera totalmente diferente. Me siento diferente a la última vez que lo vi y estuve con él. Diferente en el buen sentido. Hay cosas entre nosotros que siguen intactas. No sé cómo ni porqué, pero sé que es así. Me parece increíble (y de hecho si alguien más me lo contara diría que está mintiendo).
¿Cómo es posible que después de tanto tiempo, dos años para ser precisos, sienta que las cosas no han cambiado? No lo sé. No tengo la más pálida idea. Pero con él es así. Es verlo sonreír y saber que no existe ninguna otra sonrisa que quiera ver. Es hablar con él como si nada, como si no hubiese pasado el tiempo, personas, lugares. Como si no existiera nada más en este mundo que nosotros dos por un instante. Es muy difícil poner en palabras todo esto, pero voy a hacer mi mejor esfuerzo. Cuando estoy con él siento de verdad que el mundo me importa nada. Que se puede caer el cielo encima mío y voy a estar feliz de haber pasado mis últimos segundos de vida mirándolo a los ojos. Siento que no necesito nada más, absolutamente nada más. Estoy en paz. He vuelto a besarlo, he vuelto a abrazarlo, he vuelto a escucharlo decirme "te amo". ¿Qué más puedo pedir? Estoy completa. Podría terminarse mi vida aquí y ahora, porque hoy soy verdaderamente feliz con todo esto que siento. Soy feliz y no me importa nada ni nadie más. 
Hay una gran diferencia con la Mica de hoy y la Mica que dejó Franco en 2014. La Mica de hoy no tiene ningún tipo de plan a futuro. Es más, ni siquiera soy capaz de visualizarme a mí misma a corto o mediano plazo. Mi única meta por ahora es recibirme, el resto de lo que pueda pasar surgirá espontáneamente. La Mica que él dejó hace dos años tenía su vida enteramente planeada. Tenía pensado tener hijos y vivir siempre con Franco. Con él quería la casa, el perro y los chicos. Hoy las cosas son totalmente diferentes. Hoy no tengo en mis planes casarme, menos ser madre. Ya no deseo concretar ese tipo ideal de vida. Ni siquiera estoy totalmente convencida de que lo veo a él en mi futuro. Sólo sé que hoy está conmigo, y lo voy a disfrutar lo más que pueda. No puedo esperar ni pedir más nada después de todo lo que me ha dado. Soy una persona muy afortunada al poder vivir este tipo de sentimientos. Imagínense. Tantos mundos, tantos tiempos, tantos países, tantas personas y coincidir. Díganme si no es fortuna eso. Díganme si no debería sentirme afortunada con la vida que me ha permitido experimentar un amor tan grande, tan puro, tan lindo. Soy consciente de que hay miles de personas que se pasan la vida tratando de sentir la mitad de lo que yo siento. Soy especial, muy especial. Elijo vivir todo lo que me pasa con esta perspectiva. Hoy, la vida me ha dado la oportunidad de volver a abrazar y besar a la persona más importante que se ha cruzado en mi camino. No voy a perder el tiempo inventando historias futuras que muy probablemente no lleguen a concretarse jamás. Elijo disfrutar más, sacarme todas las ganas hoy. Y que eso no los confunda. Que viva el presente no significa que no me encantaría compartir un futuro juntos. De hecho, sería maravilloso y ojalá se dé. Pero el presente es lo único que es mío, así que vivo, lloro, sonrío, disfruto el hoy. Hoy el universo me sonríe y con él, mi alma se volvió a encender. 

domingo, 28 de agosto de 2016

Deseenme suerte

Hace varios días -por no decir semanas- que vengo con ganas de escribir y expresarme por acá. me vengo haciendo la otra por alguna razón. Quizás por que me da miedo ponerme sincera en voz alta. Pero llegó el momento de sacar afuera todo lo que tiene ganas de salir.
Hace casi un mes que me he vuelto a hablar y ver con mi ex. Sí, con mi ex. Cosa rara, no? Ahora tiene más sentido la frase que dice "las vueltas de la vida"...
No sé ni por dónde empezar. No tenía planeado en lo más mínimo volver a verme con él. Es más, hasta hace un tiempo yo estaba de novia con otra persona.
Justo ahora me acaba de llamar para vernos. Son la 1 y media de la mañana de un domingo. Hago estas locuras por él nada más. Otro día les cuento bien como me fue y de que se trata toda esta locura. Mientras tanto, deseenme suerte.

lunes, 14 de marzo de 2016

Chau

Ha pasado más de un año y vos no estás,
¿por qué habría de creerte?
Hubiera dado la vida y mucho más,
por sólo volver a verte.
No podría darme el lujo
de ceder ante tu llanto.
No pienso abrir las heridas
de haberte querido tanto.
Escuché, pero dejé que se fuera.
Recordé todo lo libre que era.
No puedo conseguir cambiar ni corregir
lo que me corre en las venas.
Corazón, hoy no dejes de latir
Te alejaste un día,
ahora decidiste venir.
CHAU.

Chau-No Te Va a Gustar.

Un viejo amor

Es irónico. Casi morboso. Después de haber deseado meses tener alguna señal de aquella persona, cuando por fin él intentó (¿intenta?) acercarse, yo ya no tengo interés en retomar cualquier tipo de vínculo. Parece adrede. Después de tanto tiempo, de tantas cosas, recién ahora. Ojalá no hubiese tardado tanto. Pero no creo que haya sido porque sí. Si se dió ahora es porque tenía que ser así. Y me gustaría decirte lo siguiente:
Como me lo prometí, no voy a mover ningún musculo para volver a buscarte. Si de verdad sentís la necesidad de verme, buscame vos. Yo cada vez que lo sentí, lo hice. Pero esta vez no siento nada de eso. Estoy muy tranquila. Sé que en su momento dije e hice todo lo que sentía. Y ahora no necesito nada más. De verdad me hubiese gustado que las cosas fueran de otra manera. Me hubiese encantado que hoy siguieras siendo el amor de mi vida. Pero no lo sos. Ni siquiera formas parte de mis días. Y sos el único responsable del papel que ocupas. También tengo que confesarte que siempre me van a pasar cosas con vos. Te quise muchísimo, y no puedo dejar de quererte. Pero aprendí a vivir sin vos. Seguí mi vida, comencé proyectos propios y conocí a alguien. Es cierto, no he vuelto a sentir que sería capaz de dar la vida por alguien, pero siento que de verdad quiero a esta persona con la que estoy ahora. Tal vez nunca lo querré tanto como te quise a vos, pero sí lo quiero mejor. De una manera más libre, más sana. Y soy una persona muy feliz. Ojalá vos también lo seas. Yo ya no soy esa persona que vos conociste, ni vos la persona de la que yo me enamoré alguna vez. Lo nuestro se terminó hace mucho y no tiene solución. Una lastima, es verdad. Pero la vida es así. Buena suerte, y de todo corazón, te deseo lo mejor.

Con cariño, 
un viejo amor.

jueves, 31 de diciembre de 2015

Enamorarse

Me parece casi imposible que el último día de este año me haya cruzado por casualidad Diario de una pasión en TNT. No soy una persona que haga zapping habitualmente pero justo hoy tuve ganas de hacerlo y me encontré con esa película. Sé que tampoco puedo darle tanta relevancia a un hecho fortuito como este, pero me ha hecho recordar y reflexionar.
La primera vez que vi esta película fue para mi cumpleaños, estábamos mis amigos y él. Fue en el mismo sillón donde yo me senté hoy, solo que aquella vez eramos nosotros dos. Siempre fui de lágrima fácil con las películas, y mi novio lo sabía. Recuerdo que me secaba las lágrimas de las mejillas y me besaba la frente. También recuerdo que tenía su brazo rodeando mi cintura y me abrazaba tiernamente. Lo gracioso es que nos veíamos reflejados en los personajes principales, cómo no. Eran dos adolescentes locamente enamorados, que vivían peleando pero se amaban sin dudarlo. Cualquiera que los hubiese visto lo sabría, cualquiera que nos hubiese visto también lo habría confirmado. 
Hace pocos días vi a una profesora que tuvimos en común en el colegio. Me preguntó por él. También me preguntó cómo estaba yo a raíz de nuestra separación. No recuerdo con exactitud cuál frase fue la que empleó pero la idea era que de verdad era una pena porque habíamos luchado mucho para estar juntos. Sí, lo habíamos hecho. 
Pienso en eso y digo, mierda. De verdad lo amaba. Lo amaba con toda mi alma, y no es una frase hecha. Sentía que sería capaz de cualquier cosa con tan de volverlo a ver. Luego comprendí que con eso no alcanzaba. Que por más que lo viera de nuevo siempre iba a querer un poco más. Nunca me conformaría. Mírenme, han pasado meses desde la última vez que crucé palabras con él y sigo aquí, trayendolo al presente como si de verdad fuese parte de él. 
Estoy segura de que no volveré a sentir lo mismo por alguien nunca más. Amar de esa manera tan desenfrenada e inocente no es para cualquiera. Hay que merecerlo. Y ya lo sentí una vez, sé que no volverá a repetirse. También sé que hubiera dado todo, absolutamente todo para que creciéramos juntos. Pero no fue así. No lo será tampoco. Hoy estoy segura de que lo mejor fue separarnos. Que si la vida así lo quiso debe haber tenido sus buenos motivos. También sé que no quiero volver a entrar en su vida y por eso no voy a mover un solo dedo para tratar de acercarme. Así es como deben ser las cosas y voy a respetar su voluntad de alejarse. Mi vida siguió y la suya también, como tenía que ser. 
No es que me guste conformarme pero me hace feliz saber que sí tuve un amor por el que valía la pena morir. Yo amé con locura y lo di todo por la persona que amaba. Luché hasta el cansancio por proteger ese vinculo, aunque al final las cosas no salieron bien. Poder sentir ese amor es lo que rescato de toda esta historia, y aunque confirmé que el primer amor no funciona, estoy feliz de haberme enamorado de esa manera.